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Lingüista de RUDN University descubrió que las consonantes aspiradas pueden contribuir a la propagación de la COVID-19

RUDN University

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IMAGE: According to a linguist from RUDN University, the number of COVID-19 cases in a country might be related to the existence of aspirated consonants in its main language of communication.... view more 

Credit: RUDN

Un lingüista de RUDN University encontró que el número de casos de COVID-19 puede estar asociado con la presencia de consonantes aspiradas en el idioma principal del país. Estos datos ayudarán a modelar con mayor precisión la propagación de la infección por coronavirus. Los resultados están publicados en la revista Medical Hypotheses.

COVID-19 se transmite principalmente a través de gotas de líquido del tracto respiratorio. La probabilidad de transmitir la infección aumenta al toser y estornudar, ya que aumenta la velocidad de movimiento de estas gotas, pero incluso con una conversación ordinaria, la posibilidad de infección aún permanece. La intensidad de liberación de gotas depende, entre otras cosas, de los sonidos que emite una persona. Aún se desconoce cuáles son los sonidos más propicios para la transmisión de la infección. Un lingüista de RUDN University asumió que las consonantes aspiradas, cuya pronunciación se acompaña con la exhalación, pueden contribuir a la propagación de virus, en particular, de COVID-19.

La existencia de una relación entre la propagación del virus y el idioma hablado por los enfermos se discutió por primera vez en 2003, después del brote del virus SARS-CoV-1 en el sur de China. Luego hubo más de 8.000 casos de contagio en 26 países, con 70 casos registrados en los Estados Unidos, y con ningún caso detectado en Japón, aunque hubo más turistas japoneses que estadounidenses en China (3,2 millones y 2,3 millones, respectivamente). Los lingüistas han sugerido que las diferencias en la incidencia pueden estar relacionadas con las peculiaridades del idioma en el que los vendedores de tiendas chinas hablan a los turistas: con los turistas japoneses, el personal puede hablar japonés, y con los turistas estadounidenses, hablarán inglés. Un lingüista de RUDN University descubrió que se observa un patrón similar para la COVID-19.

En inglés, a diferencia del japonés, se aspiran las consonantes [p], [t] y [k]. Cuando estos sonidos son pronunciados, muchas gotas pequeñas, que pueden contener partículas virales, salen despedidas al aire desde el tracto respiratorio. Dado que hay menos consonantes aspiradas en japonés, se forma menos líquido suspendido en el aire durante la conversación. Georgiou comprobó si las personas que hablan un idioma con consonantes aspiradas en realidad se infectan con más frecuencia. El lingüista de RUDN University utilizó datos oficiales de 26 países con más de 1000 casos registrados de COVID-19 al 23 de marzo de 2020.

"No incluimos en el análisis a Suiza, ya que se trata de un país con varios idiomas oficiales, así como a países en los que hay demasiados infectados por cada millón de habitantes (por ejemplo, Italia) o muy pocos (como es el caso de Japón). Esto se hizo para evitar valores extremos", declaró Georgios Georgiou, PhD, investigador de postdoctorado en el departamento de Lingüística General y Rusa de la Facultad de Filología de RUDN University.

Los idiomas de los países estudiados se dividieron en dos grupos: con y sin consonantes aspiradas. A pesar de que no hay diferencias estadísticamente significativas entre los dos grupos, el lingüista señaló que hay más casos de infección por COVID-19 en los países del primer grupo. En promedio, en países cuyos idiomas contienen consonantes aspiradas, 255 de cada millón de personas se han infectado con el virus (mientras que en países del segundo grupo, 206 personas).

"Aunque no se observó una relación clara, no descartamos que la propagación de COVID-19 puede ser en parte a la presencia de consonantes aspiradas en el idioma principal de comunicación de un país. Esto puede ser un descubrimiento valioso para los epidemiólogos", agregó Georgiou, miembro investigador del departamento de Lingüística General y Rusa de la Facultad de Filología de RUDN University.

Sin embargo, el lingüista de RUDN University recalca que determinar mencionada dependencia es difícil debido a las limitaciones experimentales. Por ejemplo, las diferentes medidas de distancia social adoptadas en cada país, y el hecho de que no conozcamos con exactitud el fono de los hablantes nativos de cada país, hacen que la suposición inicial del artículo sea solo una hipótesis. Sin embargo, esta hipótesis tiene serios fundamentos, en el futuro se puede estudiar en una investigación a gran escala.

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